Y claro, uno disfruta con ellos.
Werner Herzog se encargó nuevamente de captar mi atención y la de todos los que me rodeaban con “Cave of forgotten dreams”, la exploración de una cueva sellada por un derrumbe que conserva pinturas rupestres de hace 32.000 años. La voz inconfundible del realizador y su manera de contar termina siendo más efectiva que el 3D en el que está filmado el documental.
Por otro lado, “La vida sublime” , hace que compartamos con otro narrador experto, Daniel Vázquez Villamediana, la historia de un joven que está empeñado en recuperar un pasado que le corresponde no sólo a él. Villamediana consigue así otra obra particular con un divertido relato asordinado (o asardinado) con la irreemplazable presencia de Víctor Vázquez en el rol protagónico.
“Seesaw” resultó una pequeña y nada pretenciosa película que muestra la vida cotidiana de una pareja de jóvenes que vive una vida corriente y feliz hasta que algo sucede. La forma en la que Keihiro Kanyama encara ese hecho termina siendo lo más destacable, por su sutileza y economía de recursos.
El documental “Negative history of hungarian cinema” (“Negatív magyar filmtörténet”), parte de una excelente idea como es la de rescatar proyectos cinematográficos que no se llegaron a realizar. La repetición del mismo esquema para contar la historia con cada uno de los realizadores involucrados termina desgastando el interés, aunque es bueno verle de nuevo las caras a figuras del cine húngaro como Márta Mészáros y Miklós Jancsó.
De Monte Hellman sólo había visto su película de culto “Two lane blacktop” y me había parecido muy interesante. Ahora su último film “Road to nowhere”, me resultó una pasable película clase B y poco más. Este policial con supuestas varias capas de interpretación sólo resulta una versión empobrecida del cine de David Lynch, que aunque resulta entretenido no consigue entusiasmar.
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Coincido en lo de la voz hipnótica, ese inglés tan germánico, es como si te fuese poco a poco hipnotizando. Ni que decir tiene que la espero como agua de Mayo.
Two lane blacktop también es mi Hellman favorito, por lo que comentas “Road to no nowhere” carece de bastante interés, aunque la voy a ver igual.
Saludos
Perdón, sobre la de Villamediana supongo que estrás al tanto del “lio” o anécdota que se montó sobre ella, tras la crítica de un colega tuyo
Saludos.
Hola, Roy. No, no me he enterado de lo que sucedió con “La vida sublime”…